Las condiciones necesarias para que un activo pueda ser negociado en un mercado de futuros son: ser homogéneo o estandarizable, tener volatilidad en el precio y contar con una estructura de mercado competitiva.
Las condiciones necesarias para que un activo pueda ser negociado en un mercado de futuros son: ser homogéneo o estandarizable, tener volatilidad en el precio y contar con una estructura de mercado competitiva.